México no se quedó ‘de brazos cruzados’ luego de que el gobierno del presidente Donald Trump presentó el lunes una denuncia contra China, la Unión Europea, Canadá, Turquía y México ante la OMC, por responder de la misma forma a los aranceles que EE.UU. impuso a las importaciones de acero y aluminio.

La Secretaría de Economía anunció que México defenderá las imposiciones arancelarias tomadas “en respuesta” a las medidas establecidas por EE.UU. en contra del acero y el aluminio procedentes del país azteca.

“El día de hoy, en Ginebra, Suiza, EE.UU. solicitó a México, Canadá, la Unión Europea, China y Turquía el inicio de consultas en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC) por la imposición de aranceles a determinados productos agroindustriales, de acero y de aluminio originarios de EE.UU.”, señaló la institución en un boletín.

El Departamento de Comercio de EE.UU. presentó quejas formales contra las cinco economías ante este organismo mundial por considerar que las medidas que implementaron son “ilegales”, a diferencia de los gravámenes impuestos por la Casa Blanca que responden a un tema de “seguridad nacional”.

Sobre este suceso, el Gobierno de México indicó que analizará la solicitud hecha por la Casa Blanca, a fin de emitir una respuesta antes de diez días. “Y en caso de que resulte procedente, establecer conjuntamente con el Gobierno de EE.UU. la fecha para celebrar las consultas solicitadas por ese país”, agregó.

No obstante, recordó que la medida aplicada por México fue “en respuesta a los aranceles impuestos, de manera injustificada y bajo el argumento de seguridad nacional” por el Gobierno estadounidense a las importaciones de acero y aluminio.

Reiteró que las compras que realiza EE.UU. de acero y aluminio de México no representan “una amenaza a la seguridad nacional de ese país”.

“Por el contrario, la sólida relación comercial entre México y EE.UU. ha generado un mercado regional integrado, donde los productos de acero y aluminio contribuyen a la competitividad de la región en diversos sectores estratégicos, como el automotriz, aeroespacial, eléctrico y electrónico”, apuntó.

De esta manera, el Gobierno mexicano reiteró su “compromiso de continuar con la defensa de los intereses de la industria nacional” frente a medidas “unilaterales” contrarias a derechos y obligaciones pactados en derecho comercial internacional.

A finales de mayo, EE.UU. inició una guerra comercial con sus socios, aliados y competidores, al anunciar el Departamento de Comercio la suspensión de la exención a la imposición de aranceles a la importación de acero y aluminio de la Unión Europea (UE), Canadá y México.

De inmediato, el Gobierno mexicano anunció que respondería con “medidas equivalentes a diversos productos” agrícolas e industriales.

Adicionalmente, la decisión de Washington este lunes coincide con la denuncia formal presentada horas antes por Pekín contra EE.UU., por su decisión de imponer aranceles adicionales por valor de 200,000 millones de dólares a una lista de productos chinos.

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