John Stevenson Bynon Jr. , un reconocido cirujano en Houston, ha sido acusado de manipular información relacionada con la salud de pacientes en lista de espera para un trasplante, lo que habría obstaculizado su acceso a órganos que podrían haber sido vitales para su supervivencia.
El doctor John Stevenson Bynon Jr. , de 66 años, se presentó esta semana ante las autoridades federales después de enfrentar cargos por modificar registros médicos de pacientes bajo su supervisión en el Memorial Hermann Health System, ubicado en el Texas Medical Center de Houston.
La acusación, formulada por un gran jurado federal el 14 de enero de 2026, sostiene que el profesional médico falsificó información en los registros clínicos, resultando en que varios pacientes fueran considerados inelegibles para recibir órganos mientras estaban en la lista nacional de trasplantes.
Bynon, quien desempeñaba el cargo de director de Trasplantes de Órganos Abdominales y Cirugía Hepática, supuestamente ingresó datos erróneos en el sistema de la Red Unida para la Donación de Órganos (UNOS), lo que afectó la elegibilidad de los pacientes que aguardaban un donante.
De acuerdo con los documentos judiciales, ni los pacientes, ni sus familiares, ni otros integrantes del equipo médico estaban al tanto de que los datos en sus antecedentes habían sido alterados.
Las autoridades federales han clasificado este caso como una transgresión grave de la ética profesional.
El fiscal Nicholas J. Ganjei, del Distrito Sur de Texas, enfatizó que el acusado «ha traicionado la obligación más fundamental de un médico: sanar». Agregó que las acciones del cirujano «han robado años de vida y esperanza a aquellos que depositaron su confianza en él».
Por su parte, el FBI, junto con la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS-OIG), advirtieron que la manipulación de la información en el sistema de trasplantes pone en peligro vidas y socava la confianza en las instituciones hospitalarias.
«Este caso ilustra que nadie se encuentra por encima de la ley, ni siquiera los profesionales más prestigiosos», expresó Jason Hudson, agente especial interino del FBI en Houston.
Según la acusación, mientras los pacientes permanecían en la lista de espera sin conocer su falta de elegibilidad, el programa de trasplantes continuaba recibiendo pagos de Medicare, como si estos individuos tuvieran derecho a recibir ofertas de órganos.
Algunos de los afectados se vieron obligados a buscar atención en otros hospitales, y al menos dos lograron realizarse trasplantes con éxito tras descubrir las irregularidades.
El doctor Bynon enfrenta cinco cargos de proporcionar declaraciones falsas en temas relacionados con la salud, cada uno con una pena potencial de hasta cinco años de prisión y multas que pueden alcanzar los 250,000 dólares.
El caso sigue bajo la investigación del FBI y HHS-OIG, mientras que los fiscales Sherin Daniel y Suzanne Elmilady lideran el proceso de acusación a nivel federal.
