La administración de Trump estaría considerando la posibilidad de firmar una directriz ejecutiva que requiera a las instituciones bancarias del país proporcionar mayor información a las autoridades, incluyendo la nacionalidad de sus usuarios.
Esta información ha sido reportada por ciertos medios como The Washington Post y The Wall Street Journal, que citan fuentes cercanas indicando que esta acción tiene como objetivo fortalecer la lucha de la administración Trump contra la inmigración ilegal.
Las fuentes también mencionaron que esta política, que obligaría a las entidades bancarias a solicitar el pasaporte de todos sus clientes, podría tener un impacto tanto en nuevos usuarios como en antiguos, y podría generar nuevos obstáculos para que cualquier persona acceda a servicios financieros en el país, dado que, según afirman, únicamente la mitad de los ciudadanos estadounidenses posee un pasaporte.
No obstante, las fuentes no están seguras si esta posible disposición exigiría a las entidades recopilar información adicional sobre sus clientes o si resultaría en el cierre de cuentas de aquellos que no presenten la documentación complementaria.
Actualmente, los bancos en el país solo están obligados a recoger datos como el nombre, la fecha de nacimiento y la dirección de sus clientes, información que se encuentra en documentos de identidad o licencias de conducir.
