La protección ofrecida por el cifrado de extremo a extremo en WhatsApp se ve frente a un desafío legal en Estados Unidos como resultado de una demanda presentada por un grupo internacional de usuarios. Esta acción judicial, que fue elevada ante el Tribunal de Distrito de San Francisco, acusa a la compañía Meta de haber realizado declaraciones engañosas sobre la confidencialidad de su plataforma.
El colectivo de demandantes está conformado por personas de México, Brasil, India, Australia y Sudáfrica, quienes arguyen que la firma tiene la capacidad técnica para almacenar, examinar y revisar las conversaciones que se promocionan como privativas y exclusivas para los miembros del chat.
La denuncia se sustenta en testimonios de supuestos informantes internos que han expuesto presuntas fallas en el protocolo de seguridad. En respuesta a estas acusaciones, Andy Stone, portavoz de la empresa tecnológica, emitió una respuesta contundente a través de un comunicado dirigido a Bloomberg, en el que calificó la acción judicial como infundada.
El representante de la compañía afirmó que cualquier afirmación sobre la falta de cifrado es irracional, subrayando que WhatsApp ha estado utilizando el protocolo Signal durante diez años para salvaguardar la integridad de los datos mediante claves únicas para cada conversación.
Críticas externas han aumentado en el contexto del conflicto, destacando la opinión del empresario Elon Musk, quien puso en tela de juicio la confiabilidad de las aplicaciones de mensajería actuales para promover su propia plataforma. La disputa judicial busca determinar si los empleados de Meta están autorizados para interceptar conversaciones, lo cual va en contra de las iniciativas de seguridad que la aplicación lanzó en 2014.
El litigio legal incluye la posibilidad de imponer sanciones al equipo legal de los demandantes, mientras la compañía sostiene que la infraestructura técnica del sistema impide que terceros, incluso alguien dentro de la empresa, puedan descifrar el contenido de las comunicaciones.
