El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) colaboró en una investigación que resultó en la formulación de cargos formales contra once individuos por su supuesta implicación en conspiraciones relacionadas con fraudes matrimoniales y sobornos.
Según el pliego de cargos, los acusados reclutaban a ciudadanos estadounidenses, preferiblemente aquellos que pertenecen a las fuerzas armadas, para que contrajeran matrimonios ficticios con ciudadanos de origen chino que buscaban eludir las leyes migratorias y obtener de manera ilegal la residencia permanente.
Las uniones fraudulentas tuvieron lugar en diversas ciudades del país, incluyendo Jacksonville, Nueva York, Connecticut y Nevada.
Para dar una apariencia de veracidad, los conspiradores presentaban fotografías de las parejas ante empleados del USCIS, pretendiendo demostrar una relación amorosa y comprometida.
El plan incluía sobornos en efectivo. Uno inicial al ciudadano estadounidense por aceptar casarse, un segundo cuando el cónyuge extranjero lograba obtener el estatus legal y un tercero tras el divorcio. Dos de los acusados enfrentan cargos adicionales relacionados con un matrimonio ficticio realizado en Jacksonville en agosto de 2024.
En casos conectados, cuatro exmiembros de la Marina ya se han declarado culpables de delitos asociados a este mismo esquema y esperan sentencia. Asimismo, la acusación indica que tres de los involucrados conspiraron para sobornar a un funcionario del gobierno.
La investigación fue realizada por el FBI, el Servicio Naval de Investigación Criminal, Investigaciones de Seguridad Nacional y USCIS. El litigio será llevado a cabo por los fiscales adjuntos David Mesrobian y Michael J. Coolican.
