La Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, defendió de forma pública la actuación de los agentes de la ley involucrados en un reciente suceso, donde fueron rodeados y atacados por manifestantes durante una operación de rescate en un entorno nevado. En el incidente perdió la vida Renee Nicole Good, de 37 años.
En declaraciones a la prensa, Noem indicó que los agentes estaban simplemente llevando a cabo su formación frente a una situación violenta en la que los manifestantes impidieron y agredieron sus vehículos.
«Si recuerdan, en esa operación, lo que ocurrió fue que nuestros oficiales intentaban liberar un automóvil atrapado en la nieve cuando fueron rodeados, atacados y bloqueados por manifestantes que estaban incitando», mencionó.
De acuerdo con Noem, los agentes habían sido objeto de acoso por parte de los protestantes a lo largo del día, quienes habían rehusado abandonar sus vehículos tras recibir instrucciones.
«Es importante recordar que los acontecimientos que rodearon lo que ocurrió ayer en esa desafortunada circunstancia fueron que estas personas habían seguido a nuestros oficiales durante todo el día, los habían hostigado y los habían impedido avanzar. Estaban obstaculizando nuestras operaciones de aplicación de la ley, lo cual es ilegal», añadió.
Asimismo, Noem calificó la agresión como un acto de terrorismo doméstico, enfatizando que los agentes enfrentan un riesgo constante en el desempeño de sus funciones diarias.
A pesar de las críticas, Noem destacó la necesidad de permitir que la investigación se desarrolle de manera imparcial, asegurando que los procedimientos y políticas en torno al uso de la fuerza continuarían aplicándose adecuadamente. La Secretaria enfatizó que este tipo de sucesos subraya los retos que enfrentan las fuerzas del orden en el cumplimiento de su deber.
La titular de seguridad también ofreció un análisis sobre las operaciones migratorias en Nueva York y reveló que la Operación Salvo ha resultado en la deportación de 54 inmigrantes ilegales pertenecientes a pandillas transnacionales violentas, incluidos miembros y afiliados de los Trinitarios.
«Estos arrestos y deportaciones constituyen un duro golpe a una red criminal que ha atormentado a las comunidades estadounidenses durante un tiempo excesivo», expresó la funcionaria.
