A partir del 6 de abril, se incrementará la cantidad de patrullas para identificar a aquellos conductores que utilicen sus teléfonos móviles mientras están al volante.
Las autoridades texanas fortalecerán la supervisión en las vías en los próximos días como parte de una campaña anual destinada a combatir la conducción distraída, un comportamiento que sigue causando fatalidades y accidentes que podrían ser evitados.
El Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) hizo pública la noticia de que, desde el 6 hasta el 13 de abril, se intensificará la presencia de patrullas con el fin de detectar a los conductores que hagan uso del teléfono durante la conducción.
En la campaña del año anterior, el DPS impuso más de 79 mil multas y advertencias, lo que evidencia la gravedad de la situación. Entre las infracciones registradas, se encontraron miles por exceso de velocidad, falta de cobertura de seguro, incumplimiento del uso del cinturón de seguridad e incluso detenciones por delitos graves.
La legislación en Texas estipula que los conductores deben cambiar de carril o disminuir la velocidad al acercarse a vehículos detenidos que tengan las luces de emergencia activadas. No adherirse a esta regla puede conllevar multas de hasta 1,250 dólares y sanciones más drásticas si hay personas heridas.
