La venganza de los camareros: demandan a un steakhouse de Houston por el saqueo de sus propinas y obtienen 21 millones de dólares
La firma texana fue hallada culpable en una acción colectiva interpuesta por los empleados; los directivos reducían los costos operativos a costa de sus trabajadores
Una compañía con sede en Houston, Texas, administró durante varios años un esquema que contravenía la legislación de Normas Laborales Justas. Esto ocasionó la retención del dinero que los empleados recibían de los clientes, dejándolos sin gratificación. A raíz de una reciente decisión judicial, ahora deberá indemnizar con 21 millones de dólares por concepto de propinas, aunque ha anunciado su intención de apelar.
La firma de Texas que deberá abonar 21 millones de dólares en propinas a su personal en Houston
Durante un prolongado período, la cadena Perry’s Steakhouse Grille operó un sistema ilícito de distribución de propinas. De acuerdo con la demanda presentada en 2022, los gerentes del local, junto al propietario Christopher Perry, recaudaban los montos generados por los empleados a través de su servicio y los dirigían a un fondo común.
Este fondo, en vez de ser destinado a distribuir las ganancias entre el personal de servicio, era utilizado para cubrir los salarios de empleados que generalmente no reciben propinas. De esta forma, los trabajadores contribuían a minimizar los gastos operativos de los restaurantes.
La normativa FLSA establece que los empleadores no pueden apropiarse de las propinas que reciben sus empleados en ninguna circunstancia.
Según lo informado por Chron, el equipo legal de la cadena sostuvo que el propósito del sistema era equilibrar los ingresos entre el personal de las jornadas matutinas y vespertinas.
A pesar de los argumentos presentados por la defensa, el juez federal Robert Pitman desestimó las justificaciones. Desde su posición, subrayó las disposiciones legales que prohíben a los empleadores retener una fracción de los ingresos de sus trabajadores.
La resolución se llevó a cabo en noviembre de 2025 y el martes pasado el juez volvió a fallar desfavorablemente para la cadena cuando esta alegó que la compensación debía ser inferior.
Los 21 millones de dólares que el steakhouse de Texas deberá abonar a sus empleados por no brindarles propinas
A raíz de la reciente resolución de Pitman, la entidad restaurantera deberá pagar a sus empleados más de 21 millones de dólares, distribuidos de la siguiente forma:
3,44 millones de dólares por salarios no pagados (adicionalmente 3,44 millones por sanciones legales).
7,07 millones de dólares en propinas mal administradas (más 7,07 millones por sanciones legales).
263. 476 dólares en impuestos sobre la nómina.
Ante el conocimiento de la decisión del juez federal, la cadena emitió un comunicado reafirmando su posición.
“Respetuosamente discrepamos con la determinación del tribunal de primera instancia. Proseguiremos con el proceso legal mediante una apelación ante el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito, y confiamos en que el proceso de apelación llevará a cabo una revisión completa y objetiva“, indicaron representantes de la cadena en declaraciones a Chron.
Antecedente del caso de los 21 millones de dólares en Estados Unidos: la empresa que forzaba a los empleados a compartir sus propinas.
Fuera del marco legal en que funcionaba la cadena de restaurantes originaria de Houston, se presenta un antecedente relacionado con la infracción de regulaciones sobre propinas en el país.
En el año 2024, una resolución emitida por el Departamento de Trabajo determinó que la cadena Tito’s Taqueria debía compensar a sus trabajadores con una considerable cantidad en salarios pendientes y indemnizaciones.
La investigación reveló que la compañía, establecida en 2016, no cumplía con la normativa que exige el pago de tiempo y medio por horas extra laboradas. Adicionalmente, forzaba a sus empleados a compartir sus propinas con los gerentes en turno.
Como resultado de un acuerdo administrativo, el establecimiento tuvo que desembolsar la suma de 124,900 dólares en salarios atrasados y propinas a 126 de sus trabajadores en las sucursales ubicadas en Brattleboro, Keene y Greenfield.
Además de las remuneraciones debidas, la empresa se vio en la obligación de abonar 12,214 dólares en sanciones civiles y una cantidad equivalente por conceptos de daños a los empleados afectados.
Este incidente pone de manifiesto un problema habitual en la industria; tan solo en el periodo fiscal de 2023, las autoridades recaudaron más de 29. 6 millones de dólares en salarios para los empleados del sector de servicios de alimentos en Estados Unidos.
