La salida de Gregory Bovino del operativo federal en Minneapolis fue acompañada por la cesación de su actividad en plataformas sociales, de acuerdo con lo que comunicaron funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional a los medios de comunicación nacionales.
El líder de la Patrulla Fronteriza, quien se ha convertido en una de las figuras más reconocibles de la ofensiva migratoria durante el segundo mandato de Donald Trump, dejó de publicar en X casi al mismo tiempo que fue retirado de su asignación en Minnesota, en medio de la crisis que surgió tras el fallecimiento de Alex Pretti durante una operación federal.
En su rol de comandante en jefe, Bovino ha liderado operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza en ciudades dirigidas por administraciones demócratas.
En los meses recientes, dirigió despliegues en Chicago, Charlotte, Nueva Orleans y, más recientemente, Minneapolis.
En cada lugar, asumió un rol destacado como portavoz, realizando conferencias de prensa diarias y defendiendo públicamente las tácticas contundentes de las fuerzas federales.
Este protagonismo también se extendió a sus actividades en redes sociales.
Desde su cuenta en X, Bovino interactuó con periodistas, criticó a legisladores demócratas y compartió mensajes sobre las detenciones de migrantes, frecuentemente utilizando un lenguaje confrontativo.
Su última publicación pública, emitida el lunes por la mañana, celebraba la aprehensión de un individuo al que calificaba de “depredador sexual convicto”.
Desde esa fecha, su cuenta se ha mantenido inactiva.
De acuerdo con funcionarios citados por varios medios, la decisión de suspender su acceso a redes sociales no fue tomada por la Casa Blanca, sino por sus superiores en la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Un representante del Departamento de Seguridad Nacional mencionó que Bovino recuperará el control de sus cuentas en cuanto regrese a su posición anterior en El Centro, California, donde se desempeñaba como jefe de sector y donde se anticipa que se retira próximamente.
El silencio en sus plataformas sociales coincidió con la confirmación de que Bovino había sido destituido de su puesto en Minnesota.
Su salida representa la señal más clara hasta la fecha de que la Administración Trump está reconsiderando su estrategia tras la muerte de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, abatido por agentes federales en Minneapolis el pasado fin de semana.
Horas después del incidente de tiroteo, Bovino se presentó ante los medios y respaldó la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional, que alegaba que Pretti intentó atacar a los agentes con un arma.
Sin embargo, los videos publicados posteriormente no mostraron evidencia de que el individuo hubiera desenfundado un arma o que representara una amenaza inminente.
Las imágenes muestran cómo uno de los agentes le quita el arma momentos antes de que otro le dispare por la espalda.
Las autoridades locales, incluido el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, cuestionaron fuertemente la actuación federal y acusaron al Gobierno de manipular la narrativa de los acontecimientos.
Las protestas se intensificaron y el caso se convirtió en un nuevo foco de crítica hacia las operaciones del ICE y la Patrulla Fronteriza.
Como resultado, el presidente Trump comunicó un ajuste en el liderazgo en Minnesota al designar a Tom Homan, exdirector del ICE y actual responsable de la frontera, para dirigir el operativo.
En declaraciones posteriores, Trump caracterizó la salida de Bovino como “un leve ajuste”, y aunque lo describió como “muy competente”, admitió que su estilo “podría no” ser el más apropiado para el contexto.
Además, ha modificado su postura respecto al fallecimiento de Pretti, instando a que se realice una “investigación imparcial”.
La suspensión de las plataformas sociales de Bovino ha alimentado conjeturas sobre una posible penalización interna.
En el entorno vinculado a Trump, donde las redes sociales han adquirido un papel central en el dominio político, la disminución de la visibilidad pública es considerada una severa sanción.
Varios colaboradores del presidente optaron por no comentar sobre este asunto.
Steve Bannon, antiguo consejero de Trump, fue uno de los escasos que se expresó, calificando la decisión de “desafortunada”.
Durante varios meses, Bovino había actuado con una independencia inusual dentro de las agencias federales, según informantes veteranos del ICE y la CBP citados por los medios.
Su figura, meticulosamente elaborada tanto en eventos públicos como en internet, lo posicionó como un referente de la estrategia migratoria más rigurosa de la Administración.
Su caída abrupta y discreta podría indicar un cambio en la implementación de la política migratoria de Trump.
