La administración de la Casa Blanca reafirmó el lunes 12 de enero que únicamente los buques de carga de petróleo autorizados por los Estados Unidos tendrán permiso para partir de Venezuela.
Karoline Leavitt, la portavoz, afirmó que el gobierno de Donald Trump ha alcanzado un acuerdo energético con las autoridades interinas de Venezuela, subrayando que esta colaboración ha facilitado la exportación de 31 millones de barriles de petróleo hacia Estados Unidos.
Asimismo, aclaró que cualquier embarcación que no posea la aprobación de la administración estadounidense será confiscada, fortaleciendo las sanciones establecidas desde diciembre del año anterior.
«Solo los buques petroleros que cuenten con la autorización de Estados Unidos podrán dejar Venezuela», enfatizó Leavitt.
La portavoz de la Casa Blanca subrayó que la colaboración por parte de las autoridades interinas de Venezuela ha sido fundamental para el éxito de las estrategias energéticas del gobierno de Trump.
«Hasta ahora hemos disfrutado de la completa cooperación de las autoridades interinas de Venezuela», indicó, aludiendo al gobierno dirigido por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Leavitt señaló que la colaboración proveniente de Venezuela ha posibilitado la formalización de un acuerdo energético que incluye la venta de 31 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, los cuales tienen un valor que excede los 500 mil millones de dólares.
Este entendimiento se establece tras la operación militar llevada a cabo por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 en Venezuela, que resultó en la detención de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
De acuerdo con Leavitt, esta operación fue un éxito rotundo y forma parte de un plan más amplio destinado a restablecer el control de los recursos petroleros bajo la égida de Estados Unidos.
