El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles 7 de enero que Venezuela no puede exportar petróleo sin el consentimiento de las autoridades estadounidenses.
«No pueden moverlo sin nuestra autorización, ya que tenemos impuestas sanciones y las estamos haciendo cumplir. Esto ofrece una gran capacidad de influencia», declaré Rubio.
El senador se dirigió a los medios de comunicación este miércoles 7 de enero, después de comparecer ante el Congreso de Estados Unidos para detallar cómo se desenvolverá el proceso de estabilización y transición en Venezuela.
Aprovechó la ocasión para mencionar la incautación de dos embarcaciones llevada a cabo la mañana de este miércoles.
«Como pudieron observar hoy, se incautaron dos buques adicionales. Actualmente, estamos en medio de este proceso y, de hecho, estamos cerca de concretar un acuerdo para apoderarnos de todo el petróleo que poseen, es decir, el petróleo que está retenido en Venezuela. No pueden trasladarlo debido a nuestra cuarentena, dado que está sujeto a sanciones. Se van a tomar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. Los venderemos en el mercado a precios comerciales, no a los descuentos que solía obtener Venezuela. Los fondos se gestionarán de tal forma que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, evitando que sean desviados hacia la corrupción o el régimen”, explicó.
Rubio señaló que aún no puede proporcionar una fecha específica para el reinicio de las exportaciones de petróleo en Venezuela.
Además, Rubio declaró que Estados Unidos ejerce actualmente control sobre las autoridades interinas de Venezuela y expuso el plan que está llevando a cabo la Administración Trump para el país latinoamericano tras la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
«El primer objetivo es estabilizar el país. No deseamos que caiga en el desorden. Parte de esa estabilización, y el motivo por el cual entendemos y consideramos que poseemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena. Por lo tanto, tenemos una considerable capacidad de influencia para avanzar en la estabilización”, destacó.
Respecto a la segunda fase, subrayó que será la llamada recuperación, que pretende asegurar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de manera equitativa.
“Al mismo tiempo, se iniciará un proceso de reconciliación nacional en Venezuela, para que las fuerzas de oposición puedan recibir amnistía y ser liberadas de las prisiones o regresadas al país, comenzando así la reconstrucción de la sociedad civil”, indicó.
La tercera fase será de transición, enfatizando que el plan ya había sido presentado a las autoridades venezolanas.
