prostitucion

Con el cambio de la denominación de Distrito Federal a Ciudad de México, como un estado más, la capital del país está por y en proceso de definir su constitución política, como la tiene cada uno de los 32 Estados de la República Mexicana.
A partir de septiembre de 2018, cuando entre en vigor, reconocería el “trabajo sexual” como “un trabajo voluntario y autónomo”, en otras palabras, promoverá la trata de personas y la explotación sexual, según el grupo de intelectuales que está redactando el proyecto de Constitución capitalina, donde incluyó en el artículo 15 de este texto como: “que las autoridades de la Ciudad, en el ámbito de sus competencias y de conformidad con lo previsto por la ley, reconocerán y protegerán el trabajo sexual como una actividad lícita”.
Hablar de reglamentar la prostitución y decir “trabajo sexual” y no “trata de personas” o “explotación sexual” es convertirse en parte del problema, en cómplices del proxeneta que engaña, del delincuente que recluta, del político que engancha, del hombre común que viola a cambio de dinero. Así es como están definiendo este cambio tan radical para una de la ciudades más grandes del mundo.
El borrador de la Constitución capitalina fue redactado por 13 mujeres y 15 hombres designados por el jefe de Gobierno, entre ellas la feminista y profesora del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Marta Lamas Encabo, quien está a favor de legalizar el “trabajo sexual”, está por ser aprobado, para que como mencionamos anteriormente se haga oficial.
La visión a favor del “trabajo sexual” quedó plasmada en el proyecto de Constitución que se hizo publicó el pasado 15 de septiembre; sin embargo, aún debe someterse al análisis y aprobación de la Asamblea Constituyente, que votará si la capital mexicana será una ciudad donde se permite o fomenta la explotación del cuerpo de las mujeres.

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