Otra de las puntadas del Presidente Donal Trump, es que expulsará a cerca de 200,000 personas del país centroamericano del El Salvador que hasta este momento podía vivir en Estados Unidos de forma Formal. Estas personas que tenían permiso de vivir en Estados Unidos por más de diez años tendrán ahora que dejar esta nación, pues así lo anunció el gobierno federal estadounidense. Es el revés más reciente de la administración de Donald Trump en materia migratoria y una de las que más consecuencias podría tener.
Los funcionarios del Departamento estadounidense de Seguridad Nacional dijeron que el gobierno dará por terminado el programa humanitario conocido como Estatus de Protección Temporal (TPS, por su sigla en inglés) para los salvadoreños, que podían vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos después de que hubo dos terremotos mortíferos en El Salvador en 2001.
Los salvadoreños son por mucho el grupo más numeroso de migrantes beneficiados por el TPS, que los protegía de ser deportados si habían llegado sin papeles a Estados Unidos. Esta decisión se tomó justo semanas después de que más de 45,000 haitianos —el segundo grupo más grande— perdieron la protección que obtuvieron después del terremoto de 2010 en esa nación caribeña. Parece que otros beneficiarios del programa, los hondureños, también perderán sus beneficios después de una extensión temporal. El año pasado, los nicaragüenses dejaron de ser acreedores a la protección.
En los días previos al anuncio, los defensores de migrantes y el gobierno de El Salvador solicitaron a Estados Unidos que extendiera el programa, como lo hizo varias veces desde 2001, con el argumento de que la situación en El Salvador aún es grave. Los salvadoreños y sus empleadores en California, Texas y Virginia, entre otros estados, expresaron su temor a que esta fuera la decisión de la Casa Blanca.

Dejar respuesta