A finales de junio del año pasado, la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) había contabilizado un total de 11. 3 millones de casos pendientes. En ese instante, la agencia informó que no solo se estaban intensificando las medidas de seguridad, sino que también se estaban optimizando los tiempos de procesamiento.
Tres meses después, al 30 de septiembre, fecha de cierre del año fiscal 2025, el número de casos ascendió a 11,651,012.
Los tiempos de procesamiento han variado también. Por ejemplo, la renovación de la tarjeta de residencia permanente requiere un mínimo de 10. 5 meses. En cuanto a la solicitud I-130 (ajuste de estatus) para la esposa de un ciudadano, el sistema prevé una espera de 62 meses, mientras que en el caso del permiso de trabajo para los dreamers que están protegidos por el programa DACA, el sistema no proporciona un plazo de espera.
Respecto a la solicitud de ciudadanía por naturalización, los retrasos dependen de la localidad donde se realice el trámite. Por instance, en Atlanta (Georgia) se demora 10 meses; en Chicago 7. 5 meses; en Dallas 10 meses; en Kendall (Florida) 7 meses; en Nueva York 8. 5 meses; y en Los Ángeles 8. 5 meses.
Sin embargo, a partir de esta semana, ni la cantidad de casos pendientes ni los tiempos de procesamiento seguirán la tendencia observada en el último año. ¿La causa? USCIS ha confirmado que, debido a la adopción de nuevas políticas de seguridad, continuará procesando solicitudes de beneficios, pero advierte sobre «retrasos» en las decisiones, un cambio que genera preocupación entre millones de inmigrantes dentro y fuera de Estados Unidos.
El martes, medios de comunicación informaron que el gobierno estaba efectuando «revisiones exhaustivas» en varias categorías de inmigrantes que están tramitando beneficios con USCIS, en cumplimiento de una orden ejecutiva que fue firmada por Trump en febrero.
Las revisiones se basan en «controles de seguridad mejorados», afirmó la cadena de noticias CBS. Además, indicaron que los cambios implementados habían causado una «pausa temporal» en la agencia para asegurar «el cumplimiento de las directrices de verificación de seguridad recientemente establecidas».
Ambos medios citaron un documento interno que describe los nuevos procedimientos. N+ Univision consultó a USCIS, mediante un correo electrónico, si confirmaba la «pausa» y cuánto tiempo podría durar la «suspensión» de servicios. Pocos minutos después, la agencia, que opera bajo la dirección del Departamento de Seguridad Nacional, respondió.
En una declaración atribuida al portavoz Zach Kahler, la agencia expuso:
USCIS ha puesto en marcha nuevos controles de seguridad para fortalecer la verificación y evaluación de los solicitantes;
A través de un acceso ampliado a las bases de datos penales federales.
El procesamiento prosigue mientras implementamos estos requisitos mejorados de verificación de antecedentes.
Cualquier demora en la toma de decisiones debería ser breve y resolverse rápidamente.
La respuesta dejó planteadas varias dudas e interrogantes. Entre ellas:
¿Cuáles son los nuevos controles que se han implementado?
¿Cómo influirán estos nuevos controles en la adjudicación de casos?
¿Qué sistemas de verificación son los que se están utilizando?
Si seguirán procesando solicitudes, pero con verificaciones reforzadas, ¿en qué medida aumentarán los casos pendientes?
¿Cuánto tiempo extra tendrán que esperar los inmigrantes que están solicitando beneficios?
CBS informa que, la semana pasada, la agencia emitió una directriz interna en la que instruye a sus funcionarios “a reenviar las solicitudes pendientes de varios beneficios de inmigración (como asilo, tarjetas de residencia permanente y ciudadanía) para someterlas a verificaciones de antecedentes más rigurosas por parte del FBI.
Además, el documento indica que los funcionarios “deben abstenerse de aprobar cualquier caso pendiente que no haya pasado por estas verificaciones de antecedentes extendidas”.
¿Por qué se menciona al FBI en la directriz? La razón se encuentra en una orden ejecutiva firmada por el presidente Trump.
El título de dicha orden es «Protección de la seguridad nacional y el bienestar de los Estados Unidos y sus ciudadanos frente a actores delictivos y otras amenazas a la seguridad pública».
Las autoridades de inmigración del DHS deben obtener acceso a información relacionada con antecedentes penales (CHRI) que se encuentre en posesión de agencias federales de justicia penal, en la máxima medida permitida por la legislación vigente.
El fiscal general proporcionará al DHS acceso -con fines relacionados a las misiones de evaluación y verificación de antecedentes del DHS, y en la máxima medida que la ley lo permita- a la información sobre antecedentes penales (CHRI) que esté disponible para el Departamento de Justicia o que se mantenga bajo su custodia.
En resumen, cualquier dato resultante de las investigaciones en las bases de datos que consulte el DHS será utilizado para decidir sobre la adjudicación o denegación de una solicitud de beneficio migratorio.
Trump advirtió en la orden que “tales individuos con antecedentes penales pueden incluir ciudadanos extranjeros que hayan ingresado o permanecido en los Estados Unidos en violación de las leyes de inmigración de los Estados Unidos, o que de alguna manera intenten violar las leyes penales de los Estados Unidos».
Respecto a las solicitudes que ya han sido rechazadas, no serán sometidas nuevamente a verificación. Estos casos serán denegados por USCIS.
NOTA: A estas nuevas directrices, se añade la existencia de una lista de prohibición de viaje que comprende 39 países, cuyas adjudicaciones de beneficios han estado congeladas desde el mes de noviembre pasado.
Abogados consultados por N+ Univision, indicaron:
Ajuste de estatus para cónyuges de ciudadanos y residentes.
Ajuste de estatus para hijos menores solteros de cónyuges y residentes.
Solicitudes de residencia.
Solicitudes de ciudadanía.
Solicitudes de asilo.
Permisos de trabajo.
Visas U.
“Aumentará el nivel de verificación y la tasa de rechazo de solicitudes de beneficios”, advirtió Alex Gálvez, un abogado de inmigración que ejerce en Los Ángeles.
Los casos más numerosos acumulados en USCIS son:
I-130, solicitudes familiares: 2,357,348
I-751, solicitudes de retiro de condiciones de residencia: 263,655
I-765, solicitudes de empleo: 1,726,897
I-589, solicitudes de asilo afirmativo: 1,435,560
I-821, solicitudes de TPS: 1,173,699
I-821D, solicitudes de DACA: 130,064
I-918, solicitudes de visa U: 421,782
I-485, solicitudes de ajuste: 1,243,867
N-400, solicitudes de ciudadanía: 524,972
