La Misión de la ONU ha realizado la afirmación de que Estados Unidos llevó a cabo crímenes de guerra contra la población civil en Irán durante los bombardeos del 28 de febrero de 2026.
La Misión Internacional Independiente de Investigación de la ONU ha llegado a la conclusión de que hay fundamentos razonables para suponer que Estados Unidos incurrió en crímenes de guerra al realizar ataques militares sin distinción contra objetivos civiles en la región sur de Irán.
El informe preliminar, difundido el 17 de septiembre y presentado al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, examina las acciones de Washington y Teherán en el contexto del conflicto que surgió en febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán.
“Después de los ataques llevados a cabo por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, la misión encontró suficientes motivos para suponer que Estados Unidos cometió el crimen de guerra consistente en efectuar bombardeos indiscriminados que resultaron en la pérdida de vidas o en lesiones de civiles, así como en daños a propiedades civiles”, declaró el equipo de investigación en un comunicado oficial.
La investigación llevada a cabo por los expertos independientes de la ONU se concentra específicamente en dos bombardeos con misiles que tuvieron lugar el 28 de febrero de 2026.
Según el informe, las fuerzas estadounidenses impactaron un centro educativo de niñas que era fácilmente identificable y que no mostraba signos de uso militar; el ataque aéreo resultó en la muerte de más de 150 individuos, aproximadamente 120 de los cuales eran menores de edad.
Sin embargo, el informe de la ONU no solo responsabiliza a las fuerzas estadounidenses, pues también señala crímenes de lesa humanidad en contra de las autoridades iraníes.
La misión ha determinado que Teherán llevó a cabo un ataque sistemático y generalizado contra su propia población civil durante la represión de las manifestaciones nacionales que se produjeron a finales de diciembre.
