El líder máximo de Irán manifiesta su descontento con el pacto con Estados Unidos, sin embargo, ha consentido este acuerdo.
El ayatolá Mojtaba Jameneí ha señalado que, si bien otorgó su aprobación al pacto, no se siente conforme con su firma, “por cuestiones de principios”.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jameneí, ha expresado su distanciamiento del acuerdo con Estados Unidos, enfatizando que sus negociadores contaron con escaso margen para realizar concesiones al “enemigo”.
En sus primeras declaraciones públicas respecto al acuerdo, realizadas en un comunicado que fue emitido el jueves por la noche, Jameneí mencionó que había dado su aprobación al pacto, aunque no se mostró de acuerdo con su firma, “por cuestiones de principios”. No proporcionó más detalles. Este acuerdo confiere a Irán significativos beneficios económicos, al tiempo que pospone las discusiones sobre su programa nuclear para más adelante.
Jameneí declaró que había autorizado el pacto debido a que el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, había asumido la responsabilidad del mismo y se había comprometido a salvaguardar los derechos de los iraníes y del “frente de resistencia”, probablemente refiriéndose al grupo militante Hizbulá, aliado de Irán, que se encuentra en conflicto con Israel.
“Además, ha indicado de manera clara que, si la parte estadounidense presenta demandas excesivas, no se someterá a ellas”, escribió Jameneí, refiriéndose a Pezeshkian.
Jameneí hizo elogios a los diplomáticos iraníes y descalificó al presidente Donald Trump, al comentar que había alcanzado el pacto “por desesperación”.
En realidad, Jameneí ha desviado la responsabilidad del acuerdo hacia el gobierno elegido de Irán. El país opera bajo un sistema de gobierno híbrido, donde algunas instituciones elegidas poseen significativamente menos poder que los elementos teocráticos del gobierno, entre los que se encuentra el líder supremo, que es un clérigo.
Al referirse a “demandas excesivas”, Jameneí está restringiendo la capacidad de sus diplomáticos para realizar concesiones en el ámbito de las negociaciones, aunque no especificó cuál es el criterio para clasificar algo como “excesivo”.
“Es evidente que las negociaciones directas que se lleven a cabo en el futuro no implicarán aceptar la perspectiva del enemigo”, redactó.
El padre de Jameneí y su predecesor como líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, solía tener una postura similar. Permitía a los diplomáticos iraníes mantener diálogos con Estados Unidos y las potencias globales sobre el programa nuclear del país, y brindó su respaldo al acuerdo alcanzado en 2015, aunque posteriormente criticó públicamente su ejecución y minimizó su participación en él.
El mensaje de Mojtaba Jameneí del jueves sugirió que el acuerdo con Estados Unidos no conduciría a futuros pactos similares, según lo expuesto en redes sociales por Ali Afshari, un exactivista iraní y actual analista político residente en Estados Unidos.
Además, el mensaje insinuaba que es poco probable que la política exterior de confrontación del régimen experimente cambios, añadió.
Poco tiempo después de que se emitió la declaración, altos funcionarios de Irán realizaron comentarios propios en reacción a Jameneí, manifestándole su agradecimiento. Un representante de un destacado organismo asesor en Irán indicó que cualquier pacto debe adherirse a las “líneas rojas” establecidas por Jameneí.
Mohammad Bagher Ghalibaf, quien ocupa la presidencia del Parlamento iraní y ha encabezado las conversaciones con Estados Unidos, expresó su agradecimiento a Jameneí y buscó asegurarle sobre la estrategia del equipo, en un comunicado difundido en los medios oficiales en las primeras horas del viernes.
«Si el adversario plantea demandas desmedidas en este proceso, ya hemos evidenciado que estamos preparados para actuar y que no vacilaremos en proporcionar una respuesta contundente, tal como la que ya ha experimentado en el conflicto reciente», afirmó Ghalibaf.
