El gobierno cubano ha emitido un aviso oficial mediante el sistema Notam, informando que, desde este lunes, sus aeropuertos no tienen disponibilidad de queroseno para aviones.
Esta decisión impacta a los nueve aeropuertos internacionales de la nación caribeña, abarcando lugares clave como La Habana, Varadero y Santiago de Cuba. Fuentes diplomáticas atribuyen esta situación a un aumento en las restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos, que recientemente ha limitado el envío de petróleo hacia la isla.
Las aerolíneas provenientes de España, México, Panamá y Estados Unidos ahora enfrentan la tarea de modificar sus programas de vuelo para asegurar el regreso de sus aeronaves. La notificación técnica, marcada como «JET A1 FUEL NOT AVBL», tendrá una duración inicial de un mes, extendiéndose hasta el 11 de marzo de este año.
Ante la falta de posibilidad de reabastecimiento en suelo cubano, se anticipa que las rutas comerciales deberán hacer escalas técnicas en países cercanos como República Dominicana o México para obtener combustible antes de seguir sus recorridos de larga distancia.
La crisis de suministros se da al mismo tiempo que se ha implementado un estricto conjunto de medidas de austeridad por parte del gobierno de la isla, el cual ya ha restringido el uso de diésel y reducido los horarios en servicios públicos fundamentales.
Las sanciones establecidas por Washington el 29 de enero, que amenazan con imponer aranceles a los proveedores de petróleo para Cuba, han acelerado la escasez en un país que apenas produce el 33 por ciento de sus requerimientos energéticos. Los operadores turísticos están monitoreando la situación con atención, ya que el sector podría experimentar numerosas cancelaciones debido a la incertidumbre en la conectividad aérea.
