Una magistrada concluyó que el gobierno nacional no está en la facultad de prohibir el uso de esos beneficios para la compra de golosinas y refrescos azucarados.
Un fallo judicial podría repercutir en millones de beneficiarios de SNAP, comúnmente conocidos como estampillas de comida.
Una magistrada concluyó que el gobierno nacional no está en la facultad de prohibir el uso de esos beneficios para la compra de golosinas y refrescos azucarados.
Este veredicto se produce luego de una demanda interpuesta por participantes del programa en cinco estados, quienes alegaron que el gobierno federal había sobrepasado sus competencias al implementar restricciones sobre productos como golosinas y refrescos azucarados.
Aunque Texas no fue parte de dicha demanda, el estado ha establecido restricciones similares este año, lo que genera dudas sobre la viabilidad de dichas medidas en el futuro.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Texas respondió a Telemundo Houston mediante un comunicado en el que indicó que «continuaremos colaborando con nuestros socios federales y tomaremos las acciones necesarias para asegurarnos de cumplir con los requerimientos federales».
Por otro lado, la secretaria de agricultura reaccionó al fallo a través de su cuenta en X y afirmó:
«La noción de que los fondos del contribuyente no deben emplearse para la compra de alimentos poco saludables no debería ser objeto de controversia. El USDA no retrocederá en su esfuerzo por hacer que Estados Unidos sea más saludable, incluyendo a las familias y comunidades que dependen de SNAP».
Los especialistas indican que el caso podría seguir en litigio, por lo que el efecto final sobre Texas y otros estados permanece incierto.
