Los ciudadanos de Estados Unidos llevarán a cabo una renovación del Congreso. Las normativas varían de acuerdo con cada estado, y los resultados podrían tardar varios días en ser anunciados. Este evento electoral definirá el grado de poder que el presidente tendrá para gobernar y su capacidad de influencia para la elección de 2028.
Este 3 de noviembre, Estados Unidos realizará elecciones para renovar el Congreso, lo cual determinará el grado de autoridad que Donald Trump poseerá durante los dos años finales de su presidencia.
Para un lector acostumbrado a sistemas electorales que incluyen el registro automático, horarios estándares y normativas homogéneas a nivel nacional, el modelo estadounidense, al contar con una fecha electoral común pero estando descentralizado en su organización, puede resultar confuso.
Cada estado es responsable de la organización de las elecciones y de establecer la mayoría de las normativas: como el proceso de registro, los documentos requeridos y los horarios de votación, siendo las autoridades locales las encargadas de su ejecución.
La participación en las elecciones es opcional. Para poder votar, se exige ser ciudadano estadounidense, tener al menos 18 años y cumplir con los criterios de residencia establecidos por cada state. Además, salvo en Dakota del Norte, los votantes deben estar registrados.
Los plazos de inscripción varían según el estado: algunos permiten registrarse el mismo día de la votación mientras que otros cierran el registro con semanas de anticipación. En Indiana, por ejemplo, el plazo de inscripción se cerró el 5 de octubre: aquellos que no completaron su registro antes de esa fecha no podrán participar en las elecciones. En California, en contraste, los que no cumplieron con el plazo pueden realizar una inscripción condicional hasta el día de hoy, ya sea en la oficina electoral de su condado o en un centro de votación. Este proceso permite registrarse y emitir un voto que será contabilizado una vez que se verifiquen los requisitos del votante.
Después de registrarse, los votantes cuentan con diversas alternativas para ejercer su derecho al voto. En Nueva York, por ejemplo, tienen la opción de votar por correo o en persona. Para esta elección, el estado ha habilitado un periodo de votación anticipada del 24 de octubre al 1 de noviembre, además del día de las elecciones el 3 de noviembre. Los documentos necesarios para votar en persona también varían de acuerdo al estado.
Durante estas elecciones se decidirá la composición del Congreso, que se integra por la Cámara de Representantes y el Senado. Ambas cámaras deben aprobar las leyes y los presupuestos para el funcionamiento del gobierno. Por lo tanto, el mantenimiento del control sobre ellas puede facilitar o obstaculizar los planes del presidente. Aunque los mandatos del nuevo Congreso comienzan el 3 de enero de 2027, los resultados pueden generar repercusiones políticas de inmediato.
Las elecciones intermedias, que se llevan a cabo a la mitad del mandato presidencial, renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, cuyos integrantes ocupan su puesto durante dos años. Cada votante elige al representante de su distrito, una zona electoral designada para seleccionar un legislador. Los estados con mayor población cuentan con más distritos y, por ende, más representantes. De hecho, un mismo estado puede enviar tanto legisladores republicanos como demócratas a esa cámara.
Asimismo, se seleccionan 35 senadores: 33 a través de elecciones ordinarias y dos mediante elecciones especiales, en Florida y Ohio, para completar los períodos dejados vacantes en 2025, cuando Marco Rubio asumió la posición de secretario de Estado y JD Vance se convirtió en vicepresidente. Adicionalmente, 36 estados eligen gobernador.
El Senado está compuesto por 100 miembros, dos por cada estado, con periodos de seis años. Debido a que la renovación es escalonada, no todos los estados designan senadores en cada ciclo electoral. Cuando es el momento de hacerlo, los electores de todo el estado ejercen su derecho al voto. A diferencia de la Cámara de Representantes, en el Senado todos los estados poseen la misma representación, independientemente de su población.
En la Cámara de Representantes, se requiere obtener 218 de las 435 escaños para alcanzar la mayoría. En cambio, en el Senado, 51 puestos garantizan la mayoría; sin embargo, los republicanos podrían alcanzar la mayoría con 50, dado que el vicepresidente tiene la capacidad de decidir en caso de empates. Por su parte, los demócratas necesitan contar necesariamente con 51 escaños para evitar esa ventaja por parte del oficialismo.
Actualmente, el Senado cuenta con 53 republicanos y 47 miembros de la bancada demócrata, incluyendo a dos independientes que se alinean con ellos. Para recuperar la fuerza, la oposición a Trump necesita aumentar su número de escaños de 47 a 51: ganar cuatro escaños adicionales sin perder ninguno de los que actualmente poseen, o compensar aquellos que pudieran perder.
En estas elecciones, el Colegio Electoral no participa; los ciudadanos eligen directamente a sus representantes y senadores. No existe un horario nacional establecido para la apertura y el cierre de las votaciones. Los diferentes horarios de votación se ven afectados por los distintos husos horarios del país: en Indiana, se vota de 6 a 18; en Nueva York, de 6 a 21; y en California, de 7 a 20. Y cuando se cierren las urnas en California, en la costa este ya será casi el 4 de noviembre.
Los primeros resultados comenzarán a ser divulgados este mismo martes por la noche, a medida que se vayan cerrando los centros de votación, aunque en otras regiones del país la votación continúe.
Esta misma noche podrían ser anunciados los ganadores de numerosas contiendas, determinando quién controlará una o ambas cámaras, sin embargo, si la mayoría depende de varias contiendas reñidas, se necesitarán días para conocer qué partido tendrá el control del Congreso. No hay un horario o fecha garantizados: dependerá de los márgenes y de los votos restantes por contabilizar.
La administración de Trump no se encarga del proceso de escrutinio; el conteo es responsabilidad de las autoridades electorales locales, conforme a las normativas de cada estado. Dichas autoridades son las encargadas de contar y verificar las boletas emitidas en persona, las que son enviadas por correo y los votos provisionales, cuyos validez necesitan comprobaciones adicionales.
