Un buque cisterna ruso ha arribado a Cuba con la autorización de Trump en medio del embargo de Estados Unidos a la isla.
Una embarcación procedente de Rusia, encargada de la entrega de combustibles a Cuba, ha llegado a proximidades de la isla, lo que implica un respiro ante la crisis humanitaria del país, reporta la agencia de noticias rusa Interfax.
De acuerdo con Interfax, el navío Anatoly Kolodkin lleva a cabo un «envío humanitario» de 100. 000 toneladas de petróleo.
Este cargamento de petróleo, el primero que alcanza Cuba desde el mes de enero, se realiza pocas horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que no veía inconveniente en que naciones como Rusia enviaran recursos a la isla.
Las afirmaciones de Trump parecieron apuntar a un posible alivio del embargo petrolero que su administración había establecido sobre Cuba desde enero.
La condición de Cuba ha empeorado rápidamente desde el 3 de enero, cuando las fuerzas de Estados Unidos detuvieron al líder venezolano Nicolás Maduro, un gran aliado del gobierno cubano, el cual había estado proveyendo petróleo a la isla en términos altamente ventajosos.
Cuba ha estado sufriendo apagones a nivel nacional desde que Estados Unidos intensificó la presión económica sobre la isla, bloqueando en la práctica los envíos de petróleo.
Trump también había amenazado con implementar impuestos a cualquier país que aprovisionara de petróleo a Cuba.
El ministro de Energía de Rusia, Serguéi Tsivilev, manifestó el miércoles que Cuba «enfrenta una situación complicada a raíz de la presión de las sanciones».
«Por esta razón, estamos actualmente proporcionando asistencia humanitaria a Cuba», agregó.
La semana pasada, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre que la grave falta de combustible estaba causando dificultades en los hospitales cubanos para mantener operativos los servicios de emergencia y cuidados intensivos.
Hace un poco más de una semana, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a Cuba en la lista de países a los que se les prohíbe recibir suministros de petróleo provenientes de Rusia.
Sin embargo, en un aparente cambio de táctica, Trump comentó el domingo a los periodistas a bordo del Air Force One que no tenía «ningún inconveniente» en que Rusia exportara petróleo a Cuba.
«Contamos con un buque cisterna allí afuera. No nos importa que alguien lleve un cargamento porque lo necesitan (. . . ) tienen que sobrevivir», afirmó.
No quedó claro si el comentario de Trump representaba un giro en la política del embargo de petróleo o simplemente una flexibilización momentánea.
Se anticipa que el buque cisterna ruso descargue el petróleo en la terminal de Matanzas en las próximas horas, lo que representará un suministro vital a corto plazo para la isla.
El gobierno comunista cubano, liderado por el presidente Miguel Díaz-Canel, ha estado dialogando con la administración de Trump para encontrar una solución a la crisis.
No obstante, ambas partes han establecido públicamente diversas líneas rojas tanto políticas como económicas que complican la búsqueda de puntos en común.
El mandatario Trump manifestó recientemente que podría «tomar control» de Cuba, mientras que los dirigentes de la isla han afirmado su rechazo a aceptar cualquier modificación impuesta en su plantilla o en la conducción política de su administración.
Cuba ya estaba experimentando su crisis económica y energética más grave desde la conclusión de la Guerra Fría, como resultado de una mezcla de la disminución del turismo a causa de la pandemia del coronavirus y la ineficaz administración económica por parte del gobierno.
Esta crisis se ha intensificado aún más por la restricción del combustible.
