La aceptación del presidente Donald Trump no solo cayó a su punto más bajo desde su regreso a la Casa Blanca, sino que también alcanzó el peor índice de su trayectoria como presidente, según una reciente encuesta realizada por el New York Times/Siena College.
Según apunta el medio, esta disminución se debe mayormente a la impopular guerra con Irán y al creciente pesimismo sobre la economía en Estados Unidos.
De acuerdo con el nuevo estudio publicado este lunes, solo el 37 por ciento de los electores avala la gestión de Trump, mientras que el 59 por ciento la critica, lo que resulta en un saldo negativo de 22 puntos porcentuales.
Este dato refleja una disminución de cuatro puntos desde enero y coloca a Trump en una situación política sumamente complicada. Según el promedio histórico mencionado por el Times, ningún presidente estadounidense había bajado del 38 por ciento de aprobación durante más de unos pocos días en los últimos 17 años.
En la muestra, casi dos tercios de los encuestados expresaron que Trump no debería haber llevado a cabo la ofensiva militar contra Teherán, y menos de una cuarta parte considera que el conflicto ha valido la pena.
El costo de vida y el pesimismo sobre la economía se vuelven en contra de Trump.
No obstante, la encuesta indica que el desgaste no se limita a su política exterior.
En el ámbito económico, que tradicionalmente ha sido uno de los puntos fuertes de Trump, el 64 por ciento desaprueba su gestión, mientras que solo el 33 por ciento brinda su apoyo. En cuanto al costo de vida, la situación es aún más grave, ya que solo el 28 por ciento aprueba la forma en la que ha enfrentado la inflación y el aumento de precios, mientras que el 69 por ciento desaprueba su actuación.
La percepción sobre la economía también ha empeorado rápida y notablemente desde el inicio del conflicto con Irán a finales de febrero.
El porcentaje de votantes que califica la economía como “mala” ha aumentado al 49 por ciento, 11 puntos más que en enero, impulsado por el aumento del precio de la gasolina que afecta a los estadounidenses.
Los independientes, un grupo electoral fundamental, se distancian de Trump.
En lo que respecta a la inmigración, el único tema en el que Trump presenta cifras relativamente estables, el presidente obtiene un 41 por ciento de aprobación frente a un 56 por ciento de desaprobación.
La caída es especialmente pronunciada entre los votantes independientes, un grupo crucial en las elecciones legislativas de noviembre. El 69 por ciento de ellos desaprueba la gestión de Trump, en comparación al 62 por ciento que lo hacía en enero. Casi la mitad, un 47 por ciento, opina que las políticas del presidente les han afectado negativamente.
Los demócratas recuperan el apoyo de los votantes jóvenes y de las minorías raciales.
La encuesta también revela un notable cambio político entre los votantes jóvenes y las minorías raciales, sectores en los cuales Trump había logrado avances en 2024.
De acuerdo con el Times/Siena, los demócratas han recuperado en ciertos sectores la ventaja histórica que poseían antes de la administración de Joe Biden. Entre los electores de 18 a 29 años, solo un 19 por ciento aprueba la gestión de Trump.
Una situación similar se observa entre los hispanos, donde únicamente el 20 por ciento lo apoya.
Estas cifras constituyen una advertencia para los republicanos de cara a las elecciones legislativas de medio término.
En una cuestión hipotética sobre el sufragio en el Congreso, los demócratas superan a los republicanos por 10 puntos porcentuales, con un 50 por ciento en comparación con el 39 por ciento. Entre los votantes independientes, la ventaja de los demócratas alcanza los 18 puntos.
La situación es aún más desafiante para los republicanos, ya que los demócratas también exhiben mayores niveles de entusiasmo para votar. Los electores demócratas fueron ocho puntos más inclinados a manifestar que están “casi seguros” de participar en la votación.
No obstante, la encuesta sugiere que el Partido Republicano conserva algunas ventajas estructurales debido a la reconfiguración de los mapas electorales en los estados conservadores.
Según el Times, el polémico rediseño de distritos con el propósito de eliminar escaños demócratas podría proporcionar al partido del elefante de seis a diez escaños adicionales en la Cámara de Representantes, una ventaja que podría mitigar parcialmente el deterioro político del presidente.
El inconveniente para Trump y los republicanos radica en que la combinación de una guerra impopular, una inflación persistente y el aumento de la ansiedad económica comienza a evocar otros momentos complicados en la política estadounidense, tal como sucedió con George W. Bush durante la guerra en Irak, lo que condujo a la aplastante victoria de Barack Obama en 2008.
