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Sube el Costo del Dinero Para Frenar Inflación

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Sube el Costo del Dinero Para Frenar Inflación

El alza de medio punto porcentual fue la más elevada desde mayo del 2000. Y se anticipan varias más, lo que tendrá un impacto en lo que pagamos por nuestras deudas de tarjetas de crédito y los préstamos hipotecarios. ¿Estamos ante un posible frenazo o una recesión? Lo analizamos.

La Reserva Federal subió este miércoles su tasa clave de interés en medio punto porcentual, el alza más pronunciada desde el 2000 en medio de la lucha del banco central estadounidense contra la acelerada inflación.

Su decisión es súper importante para nosotros en este momento, porque sentiremos próximamente esa subida en nuestros bolsillos.

Por un lado, nos costará más endeudarnos con tarjetas de crédito y comprar una casa con un préstamo hipotecario (cuyas tasas se han disparado en algunos casos a máximos de una década). Por otro, lo que está haciendo la Reserva Federal con su tasa clave de interés y cuán exitosa sea en ello determinará si vemos finalmente un alivio en la inflación.

Los precios al consumidor llevan meses en un máximo de 40 años y, aunque ha habido algunas señales de que su escalada habría alcanzado ya su punto más alto, son un dolor de cabeza para la Reserva Federal.

A tal punto que el escenario más probable estima alzas que llevarán la tasa de referencia a casi 3% el próximo año —un largo recorrido desde el nivel cercano a cero durante la pandemia— y eso ha hecho que algunos economistas adviertan una recesión económica para ese entonces.

Por ahora, el gasto de los consumidores y las contrataciones de las empresas siguen en niveles sólidos. Eso aleja la probabilidad de una recesión en el corto plazo, pero a la misma vez genera preocupación porque son dos variables que alimentan la inflación. Y si la inflación no cede, más tendrá que subir la Reserva Federal su tasa de interés para controlarla.

Por eso expertos recomiendan que prepares tus finanzas y conozcas bien cómo esto repercute en tu bolsillo.

REVISA TUS TARJETAS DE CRÉDITO

El costo de endeudarse con una tarjeta de crédito es uno de los que más rápido suele moverse en línea con las decisiones de la Fed.

Las empresas que dan servicios de tarjetas de crédito suelen cobrarnos lo que se conoce como el ‘prime rate’ (que es una tasa ligada a la tasa referencial de la Fed) y un porcentaje adicional que ellas mismas determinan.

Ese porcentaje adicional lo deciden tomando en cuenta la puntuación crediticia de la persona. Un puntaje alto suele ser interpretado como una señal de confianza, mientras que uno bajo habitualmente es visto como una señal de alerta de que el cliente puede fallar en sus pagos.

Hacia la última semana de abril, el porcentaje promedio anual que se cobra en las tarjetas de crédito, o el APR por su sigla en inglés, se ubicaba en un 16.4 por ciento, según datos de Bankrate.

Expertos estiman que esa tasa se acercará al 17 por ciento con las subidas de la tasa referencial de la Fed, aunque para algunas personas con un puntaje crediticio bajo esa tasa podría elevarse a más del 20 por ciento.

También recomiendan que evalúes si te conviene transferir algún balance de tu tarjeta de crédito a otra que ofrezca un porcentaje de 0 por ciento por varios meses y que trabajes, si es necesario, en mejorar tu puntaje crediticio para que puedas acceder a tasas en las que debas poner menos dinero de tu bolsillo para saldar tu deuda.

EVALÚA CUÁNTO TE COSTARÁ UN PRÉSTAMO HIPOTECARIO

En estos préstamos se dan dos escenarios. Quienes tienen una hipoteca a tasa variable (que se mueve cada mes dependiendo del comportamiento de ese mercado) pueden verse afectados por tasas más altas cuando la Fed arranque su período de alza de tasas.

Para quienes tienen una hipoteca a tasa fija la situación es diferente, porque su tasa ya fue pactada con el banco o institución que le dio el crédito hasta que lo salde por completo.

Las tasas de los préstamos hipotecarias, a diferencia de las de las tarjetas de crédito, no suelen moverse al unísono con la tasa referencial de la Fed.

Para las hipotecas de tasa fija los bancos habitualmente toman en cuenta lo que sucede con unos bonos específicos del Tesoro: la deuda que emite Estados Unidos para repagar en 10 años. Se le conoce como los bonos del Tesoro a 10 años.

Las tasas de las hipotecas fijas a 30 años, por ejemplo, han estado subiendo en las últimas semanas y alcanzaron su mayor nivel en más de una década.

De acuerdo con la hipotecaria Freddie Mac, la tasa porcentual anual (APR por su sigla en inglés) de una hipoteca fija a 30 años subió a un promedio de 5.1 por ciento a fines de abril. La de una hipoteca fija a 15 años se elevó a 4.4 por ciento.

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