Los líderes globales se congregan en la ONU con conflictos bélicos, el desarrollo de la inteligencia artificial y la crisis climática como temas prioritarios.
La asamblea anual de alto nivel de la Asamblea General comenzará el martes, con la expectativa de que alrededor de 130 líderes gubernamentales y jefes de Estado participen. Este encuentro se caracteriza por los importantes conflictos internacionales y el debate sobre la capacidad de los gobiernos para abordar estos problemas.
Esta semana, los líderes internacionales se reunirán en las Naciones Unidas en un contexto donde prevalecen las guerras en Irán, Gaza, Ucrania, Sudán, el Congo y Myanmar, así como el avance de la inteligencia artificial, la crisis climática y el aumento de precios. La Asamblea General también se verá afectada por la inestabilidad financiera del organismo y la discusión sobre su futuro.
La reunión anual de alto nivel de la Asamblea General de la ONU iniciará el martes con la asistencia de aproximadamente 130 jefes de Estado y Gobierno, además de numerosos ministros. El encuentro estará marcado por los principales conflictos internacionales y por el cuestionamiento de la capacidad de los gobiernos para su resolución.
La agenda también contemplará el cambio climático, las desigualdades tanto internas como entre naciones y las dificultades económicas globales impulsadas por bloqueos en rutas marítimas y disrupciones en las cadenas de suministro, factores que incrementan el costo de la vida y limitan el desarrollo.
El porvenir de la ONU también será un tema clave en las discusiones. A sus 81 años, la institución aún conserva una estructura institucional heredada de la Segunda Guerra Mundial, mientras que los 193 Estados miembros han acordado un considerable paquete de reformas destinado a modernizar organismos esenciales, incluido el Consejo de Seguridad.
Estados Unidos, Rusia, China, el Reino Unido y Francia tienen una influencia particular dentro de este órgano debido a su derecho de veto. No obstante, la implementación de las reformas enfrenta varios obstáculos políticos.
Adicionalmente, habrá especulaciones acerca de quién tomará el relevo del secretario general Antonio Guterres, cuya segunda gestión de cinco años concluirá el 31 de diciembre y para quien aún no se ha identificado un sucesor claro.
La Asamblea General sigue siendo el principal foro de encuentro de los 193 Estados miembros. El presidente estadounidense, Donald Trump, y el presidente francés, Emmanuel Macron, ofrecerán intervenciones el martes, tras el discurso inaugural de Guterres sobre la situación mundial.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, se dirigirán a la asamblea el miércoles. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, hablará ante la Asamblea el jueves.
Por segundo año consecutivo, el presidente palestino, Mahmoud Abbas, no podrá asistir de manera presencial debido a que Estados Unidos le negó el visado. Sin embargo, participará a través de una videoconferencia el mismo jueves.
La falta de otros líderes también influirá en la reunión. El mandatario chino, Xi Jinping, se encontrará con Trump en Washington el miércoles, pero no asistirá a la cumbre de la ONU, delegando su representación a un vicepresidente. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, igualmente no estará presente, mientras que el primer ministro de la India, Narendra Modi, ha decidido cancelar su participación.
Jerome Bonnafont, el embajador de Francia ante la ONU, destacó la relevancia de apoyar el papel de la organización durante una semana caracterizada por la polarización. «Nosotros creemos en el multilateralismo,» declaró Bonnafont. «Y consideramos que la semana de alto nivel representa una oportunidad ideal para que las naciones del mundo reafirmen su preferencia por la cooperación y el diálogo en vez de la confrontación.»
La situación financiera de las Naciones Unidas también será un tema de discusión. La organización ha enfrentado un año lleno de dificultades tras la acumulación por parte de Estados Unidos de miles de millones de dólares en pagos atrasados, lo cual ha impactado sus actividades de mantenimiento de la paz y asistencia humanitaria.
Recientemente, Estados Unidos ha abonado 725 millones de dólares correspondientes a su contribución anual al presupuesto operativo regular de la ONU, una cifra que ha sido suficiente para impedir que la administración Trump perdiese su derecho a voto en la Asamblea General.
La inteligencia artificial se abordará en la agenda
La inteligencia artificial será un tema destacado durante la Asamblea General, debido a la rapidez de sus desarrollos y a la carencia de regulaciones industriales y de protecciones globales para una tecnología que, si bien ofrece ventajas, también genera riesgos e incertidumbres.
Días antes de la cumbre, los líderes de tres importantes empresas de inteligencia artificial alertaron sobre el peligro de que esta tecnología se volviera incontrolable y solicitaron una moratoria. Trump desestimó dichas inquietudes, calificándolas de «farsa» y abogando por la continuidad de los avances tecnológicos para mantener a Estados Unidos en una posición de liderazgo frente a China.
El Consejo de Seguridad de la ONU llevará a cabo el miércoles por la tarde una reunión de alto nivel sobre inteligencia artificial. Esta sesión coincidirá con la participación de Zelensky en una reunión de alto nivel referente a Ucrania.
Para Guterres, esta será la última Asamblea General en la que asista en su calidad de secretario general ante los líderes globales. La semana pasada, adelantó partes de su discurso y caracterizó el contexto internacional como una «era de profunda incertidumbre». «En un momento en que el mundo enfrenta tres amenazas existenciales, la cooperación internacional se vuelve más indispensable que nunca,» manifestó.
Además, la agenda abarcará temas como el incremento del nivel del mar, la financiación de la educación y la igualdad de género. Al mismo tiempo, cientos de reuniones privadas se llevarán a cabo en instalaciones de las Naciones Unidas, hoteles, misiones diplomáticas y restaurantes.
