La baja participación de los latinos texanos en el censo afectaría su representación política y, por lo tanto, el reparto de recursos gubernamentales, sostienen analistas.

La población hispana de Texas, que supone cerca del 40% del estado, corre el riesgo de no ser contada en el censo de 2020, lo que en la práctica significa perder representación política y fondos federales.

Organizaciones han advertido que los hispanos en Texas podrían enfrentar un retraso de hasta 10 años en cuanto a representación debido a que se encuentran por debajo de la media de respuesta, que de por sí es baja en el estado.

Genesis Sánchez, directora regional en Texas de NALEO (National Association of Latino Elected and Appointed Officials), advierte de los riesgos de que los hispanos no sean, literalmente, tomados en cuenta.

“Si no nos cuentan, no tendremos poder político”, comentó a la emisora local en Austin de NPR, KUT. “Si esto continúa siendo manipulado, esto afectará a la repartición de distritos y, por tanto, la división de los recursos”.

Un 85% de los hispanos texanos viven en regiones que están por debajo del 20% de respuesta, de acuerdo con un estudio de 2018 citado por el Texas Tribune. Y la pandemia no ha hecho sino dificultar aún más una labor de por sí complicada.

Menor índice de respuesta

La primera barrera es el idioma: en los condados donde vive el 85% de los hispanos de Texas, la principal lengua es español, por encima del inglés, de acuerdo con cifras oficiales.

El congresista estatal Eddie Rodríguez (demócrata por el distrito 51, Austin), comentó que otro de los obstáculos es la falta de confianza que los hispanos aún tienen con las autoridades. Anuncios de la administración Trump, como la indicación de no tomar en cuenta a los indocumentados pese a que la orden es inconstitucional y los entrevistados no tienen por qué responder su estatus legal a los trabajadores del censo han hecho mella, en su opinión.

“Creo que estas decisiones se han tomado por razones políticas”, afirmó. “La administración Trump sabe que con ello afecta a distritos [con mayoría hispana], y esto es un esfuerzo por debilitar el esfuerzo para tomarlos en cuenta”.

Rodríguez también mencionó que la decisión del gobierno federal de retrasar el conteo del censo por un mes afecta a las comunidades texanas de más difícil acceso. Texas es el segundo estado más grande de Estados Unidos, después de Alaska.

Lila Valencia, demógrafa de la Universidad de Texas en San Antonio, señaló que son los condados latinos los más afectados. “Algunas de las áreas que tienen el menor índice de respuesta en el censo de 2020 son también regiones con un porcentaje importante de población hispana”, aseguró.

Los condados texanos con mayor número de latinos –Harris (Houston), Bexar (San Antonio), Dallas, Hidalgo (McAllen) y El Paso- no han conseguido alcanzar los índices de respuesta que tuvieron en 2010.

 

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