“Nos han garantizado que no”: La jueza Hidalgo descarta la presencia de ICE durante el Mundial en el Estadio de Houston
A dos semanas de que comience el Mundial, la jueza del condado de Harris, Lina Hidalgo, comunicó que no habrá agentes de ICE situados en el estadio ni en áreas con alta afluencia de personas, afirmando que “nos han garantizado que no” y que su presencia “no sería apropiada” considerando la participación de la FIFA. El mensaje dirigido a los vendedores y a las comunidades inmigrantes es claro: “aprovechar” una oportunidad económica que asciende a 1.7 millones de dólares.
El conteo regresivo ya ha comenzado y, a poco más de dos semanas del silbato inicial, el condado de Harris entra en la etapa crucial de preparación para acoger su primer Mundial de Fútbol con una combinación de entusiasmo, presión logística y un alto nivel de vigilancia.
En una entrevista con N+ Univision 45, la jueza Lina Hidalgo esbozó un plan operativo que, según sus afirmaciones, supera los estándares habituales y posiciona a Houston como uno de los lugares mejor preparados para el torneo en América del Norte.
El evento no se limitará únicamente al estadio. El denominado “FanFest”, instalado en el East End, abarcará ocho cuadras y operará como un núcleo paralelo del Mundial, con la transmisión de todos los partidos en pantallas gigantes, conciertos y áreas recreativas.
De acuerdo con la jueza, será el más grande entre las sedes de Estados Unidos, México y Canadá, además de ofrecer acceso gratuito. La expectativa: decenas de miles de visitantes de diversas partes del mundo compartiendo un mismo espacio durante varias semanas.
Este volumen de asistentes requiere una inusual movilización de seguridad. Hidalgo fue clara: las medidas estarán por encima de cualquier evento previo en Houston, incluyendo partidos de la NFL o la MLB.
El plan abarca desde incrementos en personal policial y servicios médicos adicionales hasta sistemas para neutralizar drones y barreras físicas diseñadas para evitar ataques terrestres o aéreos. Además, los recursos del condado estarán tan concentrados en el Mundial que se ha informado a jurisdicciones cercanas que no contarán con el apoyo habitual de emergencias durante esos días.
La estrategia también incluye enseñanzas extraídas de tragedias recientes como Astroworld. Hidalgo aseguró haber revisado personalmente cada protocolo con agencias policiales, equipos de inteligencia y especialistas relacionados con la FIFA.
Según la demócrata, el propósito ha sido prever escenarios críticos y asegurar que, ante cualquier incidente, la respuesta no genere dudas sobre la capacidad institucional: “No podemos depender de la suerte”, sintetizó en su evaluación del momento actual.
El contexto internacional añade otra dimensión de atención. La tensión geopolítica, especialmente entre Estados Unidos e Irán, ha sido tenida en cuenta en el análisis de riesgos, en una ciudad que, además, ocupa un lugar estratégico en el sector energético global.
Sin embargo, la funcionaria enfatiza que el enfoque ha sido preventivo y coordinado, con monitoreo continuo y comunicación entre agencias.
Paralelamente, otro asunto ha comenzado a suscitar preocupaciones: los protocolos sanitarios relacionados con brotes de ébola en África.
El Aeropuerto Intercontinental George Bush está entre los lugares designados a nivel nacional para la evaluación de pasajeros que provienen de naciones como la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur. Hidalgo indicó que aquellos que hayan estado en estas áreas recientemente serán enviados a aeropuertos específicos donde se llevarán a cabo valoraciones médicas antes de que puedan proseguir su viaje.
Hasta el momento, los casos observados en Houston no han mostrado síntomas. La jueza subrayó que la probabilidad de contagio es extremadamente baja y que el virus no se propaga con facilidad en circunstancias normales.
Su preocupación principal, afirmó, no es de carácter sanitario, sino social: reacciones desmesuradas o actitudes de rechazo hacia los visitantes africanos, especialmente considerando que la Selección del Congo ha escogido Houston como su sede durante el torneo.
En este sentido, el mensaje de las autoridades se enfoca en la convivencia. Hidalgo instó a los ciudadanos a comportarse como anfitriones y evitar la estigmatización, recordando que el Mundial ofrece una ocasión única tanto desde el punto de vista cultural como económico.
Otro tema delicado que se abordó en la conversación fue la posible actuación de agentes de inmigración. La jueza declaró que las autoridades federales han garantizado que no habrá operativos de ICE en áreas críticas del evento, enviando un mensaje a las comunidades inmigrantes que podrían sentirse en riesgo en escenarios de gran visibilidad.
«Nos han asegurado que no», afirmó Hidalgo.
Sostuvo que la presencia de agentes migratorios en esos lugares “no sería apropiada”, sobre todo porque el evento está relacionado con la FIFA, una organización que “nadie desea incomodar”.
Según la jueza, el hecho de que la FIFA esté directamente asociada al torneo actúa como un elemento protector para aquellas comunidades inmigrantes que puedan sentirse vulnerables en un ambiente de alta exposición.
Hidalgo resaltó que no se trata solo de un compromiso verbal, sino de una lógica institucional precisa: “No hay incentivos, se meten en la grande con la FIFA”. Con esta afirmación, sugirió que cualquier acción migratoria que pudiese impactar el ambiente del Mundial comprometería la relación con la entidad futbolística mundial, un resultado que ni el gobierno federal ni las autoridades locales desean propiciar.
En relación a los vendedores y pequeños comerciantes que vivían con temor a posibles redadas o intervenciones federales, el mensaje de la jueza fue claro y orientado hacia las oportunidades económicas: “Nada, aprovechar”.
Explicó que el Mundial representa una “increíble oportunidad económica”, con pronósticos de impacto que podrían alcanzar hasta 1.7 millones de dólares para la región. Reconoció que el miedo es natural: “uno siempre lo va a tener”, pero enfatizó que la realidad es diferente.
Además de los aspectos de seguridad y salud, el condado también se está preparando para los factores climáticos. El Mundial coincidirá con el verano de Texas y la temporada ciclónica, por lo que ya se están realizando ejercicios que contemplan escenarios de emergencia simultáneos.
Las medidas contempladas incluyen estaciones de hidratación, zonas con sombra y sistemas de refrigeración en áreas al aire libre.
