Trump negó el asunto en Twitter: «La inteligencia acaba de decirme que no encontraron esta información creíble».

Estados Unidos obtuvo información de que oficiales de inteligencia rusos ofrecieron recompensas a militantes vinculados con los talibanes por matar a soldados estadounidenses en Afganistán: así lo han confirmado tres fuentes conocedoras del asunto a NBC News.

El diario The New York Times, que adelantó esta noticia el viernes, reportó que el presidente, Donald Trump, fue informado de dicho presunto complot ruso y que su administración estuvo discutiendo este asunto desde el pasado marzo.

De acuerdo con esta información, al menos una muerte entre las tropas estadounidenses fue el resultado de estas recompensas, dijeron dos fuentes bajo condición de anonimado al medio citado.

Trump ha negado varias veces estos reportes. El domingo por la noche, afirmó en Twitter: «La inteligenca acaba de informarme de que no encontraron esta información creíble». También dijo que no se la dijeron ni a él ni al vicepresidente, Mike Pence.

El diario The Washington Post reportó que tiene constancia de que varios estadounidenses pudieron haber sido asesinados o atacados en consecuencia de las ofertas de recompensa de Rusia a los talibanes. Sin embargo, no pudo precisar el número exacto de estas presuntas víctimas.

Diez militares estadounidenses murieron en Afganistán en consecuencia de ataques en 2018, 16 en 2019 y dos este año. Según este medio, la Casa Blanca tuvo una reunión a puertas cerradas de alto nivel a finales de marzo sobre el tema.

NBC News no ha podido confirmar que Estados Unidos tenga constancia de que tales pagos de recompensas se hayan realizado. Una fuente dijo a The Times que parte de la información obtenida por la inteligencia estadounidese sobre las presuntas recompensas procede en parte de entrevistas con detenidos afganos.

De acuerdo con NBC, esto por sí solo no prueba el caso, pero indica que es casi seguro que Estados Unidos ha tratado de interceptar información sobre comunicaciones de los rusos. En el pasado, la Agencia de Seguridad Nacional ha tenido éxito al penetrar en la unidad de inteligencia militar rusa, conocida con las siglas de GRU.

«Todo el mundo lo niega… no ha habido muchos ataques contra nosotros», escribió Trump el domingo, y añadió que «nadie» ha sido más duro con Rusia que su administración.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, ya había afirmado el sábado que el presidente y otros altos funcionarios de la Administración no fueron informados sobre el tema.

Dicha información se dio a conocer en medio del intento de Trump por retirar a las tropas estadounidenses de Afganistán, que llevan en el país casi 20 años. De ser así, Rusia está haciendo propuestas a los militantes mientras Estados Unidos y los talibanes mantienen conversaciones para poner fin a esta guerra.

Funcionarios de inteligencia estadounidenses y otras dos personas con conocimiento del asunto, cuyos nombre no fueron revelados, confirmaron a AP que Trump estaba al tanto desde enero de las acciones de Rusia.

El Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca no confirmó estos hechos pero aseguró que Estados Unidos recibe todos los días miles de informes de inteligencia que no están sujetos a un escrutinio estricto.

Rusia, por su parte, calificó el informe de “tonterías”. «Esta trama poco sofisticada ilustra claramente las bajas capacidades intelectuales de los propagandistas de la inteligencia estadounidense, quienes en lugar de inventar algo más realista tienen que inventar estas tonterías», dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.

Un portavoz talibán aseguró que los militantes «rechazan firmemente esta acusación» y no están «en deuda con la beneficencia de ningún órgano de inteligencia o país extranjero».

Reacciones en Estados Unidos

Lindsey Graham, senador republicano por Carolina del Sur, quien jugó golf con Trump el domingo, tuiteó un día antes que era imperativo que el Congreso llegue “al fondo de los recientes informes de los medios de que las unidades GRU (las fuerzas armadas rusas en Afganistán) han ofrecido pagar a los talibanes por matar a soldados estadounidenses con el objetivo de expulsar a Estados Unidos de la región”.

Liz Cheney, la representante por Wyoming, la republicana número tres de la Cámara, pidió a la Casa Blanca que comparta más información con el Congreso y aseguró que si es cierto, los legisladores deben saberlo. “¿Quién sabía y cuándo?”, cuestionó. “Qué se ha hecho en respuesta para proteger nuestras fuerzas y responsabilizar a Putin”, dijo refiriéndose al presidente ruso, Vladimir Putin.

El precandidato presidencial demócrata, Joe Biden, aseguró que los informes de que Trump sabía de las recompensas serían una “revelación verdaderamente impactante” sobre el comandante en jefe y su incapacidad para proteger a las tropas estadounidenses en Afganistán y enfrentarse a Rusia.

La senadora Kirsten Gillibrand por Nueva York, la demócrata de mayor rango en el subcomité de personal militar de las Fuerzas Armadas, pidió una investigación del Congreso.

«Creo que cuando pedimos a los miembros de nuestro servicio y a sus familias que asuman riesgos y hagan sacrificios por Estados Unidos, es con el entendimiento de que haremos todo lo que podamos para mitigar esos riesgos y honrar esos sacrificios», aseguró en una declaración.

«El presidente Trump parece haber fallado completamente en su parte del trato. Por medio de una investigación exhaustiva, supervisión y medidas de rendición de cuentas, todavía podemos cumplir la nuestra», añadió.

John Bolton, el exasesor de seguridad nacional que fue expulsado por Trump en septiembre pasado y que ahora ha escrito un libro revelador sobre su tiempo en la Casa Blanca, señaló el domingo que «es bastante notable que el presidente se esfuerce por decir que no ha escuchado nada al respecto. Uno se pregunta, ¿por qué haría algo así?”.

«Esto es parte del problema de la toma de decisiones del presidenteTrump en temas de seguridad nacional», añadió Bolton. «Simplemente no está conectado con la realidad con la que está tratando. Se trata de su posición personal».

“Una agresión rusa activa como esta contra los miembros del servicio estadounidense es un asunto muy, muy serio y no se ha hecho nada al respecto, si es cierto, durante estos últimos cuatro o cinco meses, por lo que puede parecer que [Trump] fue negligente. Pero, por supuesto, puede repudiar todo si nadie le cuenta nada al respecto”, dijo Bolton el domingo en entrevista con «Meet the Press» de NBC News.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, una de las pocas líderes del Congreso informada sobre asuntos sensibles de inteligencia, añadió a ABC «This Week» que no había sido informada sobre las recompensas reportadas y solicitó un informe al Congreso sobre el asunto.

«Esto es lo peor que puede pasar, y aún así, el presidente no se enfrentará a los rusos en este asunto, niega haber sido informado. Lo sea que lo sea o no, su administración lo sabe y nuestros aliados -algunos de nuestros aliados en Afganistán- han sido informados y aceptan este informe», precisó Pelosi.

Los funcionarios con los que habló AP dijeron que la comunidad de inteligencia ha estado investigando un ataque en abril de 2019 contra un convoy estadounidense que mató a tres infantes de marina después de que un auto equipado con explosivos detonara cerca de sus vehículos blindados cuando viajaban de regreso al aeródromo de Bagram, la mayor instalación militar estadounidense en Afganistán. Otros tres miembros del servicio estadounidense resultaron heridos en el ataque, junto con un contratista afgano. Los talibanes se atribuyó entonces la responsabilidad del ataque en Twitter.

A principios de 2020, los miembros del Grupo de Desarrollo de Guerra Especial Naval de élite, conocido por el público como Equipo SEAL Seis, asaltaron un puesto de avanzada talibán y recuperaron cerca de 500.000 dólares. Los fondos recuperados hicieron más fuertes las sospechas de la comunidad de inteligencia estadounidensde de que los rusos habían ofrecido dinero a los militantes talibanes y otras asociaciones vinculadas.

El conflicto más largo en la historia de Estados Unidos

Las fuerzas estadounidenses empezaron a retirarse de dos bases militares en Afganistán, en marzo, el mismo día en que deben empezar las negociaciones de paz entre el gobierno afgano y lo talibanes a pesar de la violencia y la crisis política en el país.

Según el acuerdo firmado en febrero en Doha, con el que Washington quiere poner fin al conflicto más largo de su historia, todas las fuerza extranjeras abandonarán Afganistán en un periodo de 14 meses, a condición de que los talibanes cumplan sus compromisos en materia de seguridad.

Según este acuerdo, Estados Unidos tiene que reducir inicialmente sus tropas de 13,000 a 8,600 hasta mediados de julio y cerrar cinco de las 20 bases que tiene en el país.

Estados Unidos tiene alrededor de 13,000 soldados en Afganistán, de los cuales 8,000 están involucrados en el entrenamiento y asesoramiento de las Fuerzas de Seguridad Nacional de Afganistán, mientras que alrededor de 5,000 están involucrados en operaciones antiterroristas y apoyan militarmente al ejército afgano cuando se les solicita.

 

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