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Mismos Republicanos Rechazan Propio Plan de Cierre de Gobierno

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Mismos Republicanos Rechazan Propio Plan de Cierre de Gobierno

Johnson afronta una prueba de fuego con un enfoque inusual para un proyecto de ley de gasto provisional. Propuso lo que se conoce como una ‘resolución de continuidad’ aunque con la particularidad de que contempla extender el financiamiento de algunas partidas hasta enero y el de otras hasta febrero.

Regresa la amenaza del ‘cierre’ del gobierno federal, previsto para el viernes, y el plan del nuevo presidente de la Cámara de Representantes, Mike Jonhson, para impedir que millones de empleados federales y cientos de oficinas se vean afectadas se enfrenta a las divisiones internas en el Partido Republicano.

Esta es la primera gran prueba de Johnson, que debe conseguir el apoyo republicano en una tarea que parece cada vez más difícil: lograr la aprobación del gasto federal.

Johnson propuso el sábado lo que se conoce como una ‘resolución de continuidad’ que permitiría que el gobierno continúe operando con normalidad cuando expire el próximo viernes 17 de noviembre el financiamiento provisional aprobado por el Congreso a fines de septiembre.

En el pasado se ha recurrido a este tipo de ‘resolución de continuidad’, pero esta vez el plan de Johnson es algo diferente. Consiste en extender el financiamiento de algunas agencias y programas federales hasta el 19 de enero y el de otros hasta el 2 de febrero. Además, excluye el financiamiento solicitado por el presidente Joe Biden para Israel, Ucrania y la frontera de Estados Unidos y México.

Es un enfoque inusual para un proyecto de ley de gasto provisional, porque usualmente los legisladores amplían la financiación de todos los programas hasta una fecha determinada.

Johnson optó por este enfoque combinado respondiendo a preocupaciones de legisladores republicanos que querían evitar un proyecto de ley de gasto masivo justo antes de las vacaciones de fin de año. Recordemos que los legisladores deben dar luz verde a 12 proyectos de presupuesto diferentes, que dan dinero a las agencias gubernamentales. Es un proceso que toma tiempo y por eso se ha llegado en varias ocasiones al borde de un ‘cierre’ del gobierno o, de plano, a ‘cierres’ gubernamentales.

Los conservadores más duros habitualmente rechazan medidas de gasto temporales, pero en esta ocasión habían dicho que darían a Johnson cierto margen de maniobra para aprobar una ley que diera al Congreso más tiempo para negociar un acuerdo a largo plazo.

Sin embargo, la fórmula presentada por Johnson fue rechazada rápidamente por algunos representantes republicanos porque el plan deja por fuera los recortes presupuestarios que tanto han peleado.

Cuáles son las críticas de algunos republicanos al plan de Johnson
El republicano Chip Roy, de Texas, fue uno de los primeros en expresar su desacuerdo. «Financiar los niveles de gasto y las políticas de (Nancy) Pelosi durante 75 días, (a cambio de) promesas futuras», escribió en X (antes Twitter).

Además de Roy, los republicanos Marjorie Taylor Greene, de Georgia, y Warren Davidson, de Ohio, miembros del Freedom Caucus, rechazaron públicamente la medida propuesta por el líder de la Cámara Baja. Ambos publicaron en X que le votarían en contra.

Para que el proyecto de ley sea aprobado por mayoría en la Cámara Baja, Johnson tendrá que conseguir primero que se apruebe una norma que establezca los parámetros para un debate en el hemiciclo, pero como el partido minoritario suele votar en contra de la norma en bloque, Johnson puede permitirse perder solo a cuatro republicanos para aprobarla.

Si no pueden aprobar una norma, tendría que aprobarse con el mecanismo de ‘suspensión de las normas’, lo que requiere una mayoría de dos tercios. Eso significa que se necesitaría el apoyo de un gran número de demócratas.

El predecesor de Johnson en la presidencia de la Cámara Baja, el legislador Kevin McCarthy de California, fue destituido de su cargo el mes pasado después de que se hizo evidente que no podía aprobar un proyecto de ley de gasto provisional solo con los votos republicanos y consiguió respaldo demócratas para aprobar la legislación temporal para evitar un ‘cierre’ del gobierno. Ello le costó la destitución del cargo, promovida por miembros de su propio partido.

Johnson planifica recurrir a una medida similar, sin embargo, algunos demócratas se muestran descontentos con esta nueva ‘resolución de continuidad’.

La Casa Blanca y los demócratas piden colaboración bipartidista

El senador demócrata de Connecticut Chris Murphy se mostró escéptico ante el plan de Johnson durante una aparición en el programa Meet the Press de NBC este domingo. «No me gusta este enfoque escalonado de la ‘resolución de continuidad’. Me parece artificioso, pero estoy abierto a lo que diga la Cámara. La prioridad tiene que ser mantener abierto el gobierno (…) No me gusta lo que dice la Cámara, pero estoy dispuesto a escuchar», dijo Murphy.

También la Casa Blanca se pronunció acerca de la medida planteada por el presidente de la Cámara Baja y tachó la propuesta de «receta para más caos republicano y más cierres». «Los republicanos de la Cámara de Representantes están perdiendo un tiempo precioso con una propuesta poco seria que ha sido criticada por miembros de ambos partidos», dijo la secretaria de prensa, Karine Jean-Pierre, en un comunicado.

«La idea de que estemos jugando con un ‘cierre’ en este momento es simplemente descabellada», dijo este jueves el presidente Joe Biden, que pidió al Congreso que «se ponga a trabajar».

El líder del Senado, el demócrata Chuck Schumer, coincidió con la postura de la Casa Blanca y declaró este jueves que «la única forma de evitar un ‘cierre’ es con la cooperación bipartidista», como lo ha sido en el pasado.

Sin un acuerdo antes del 17 de noviembre, 1.5 millones de empleados públicos se quedarán sin sueldo, se cerrarán la mayoría de las instalaciones federales, incluidos los parques nacionales, y sectores como el transporte aéreo podrían verse obligados a ralentizarse.

Washington ya está acostumbrado a estas batallas de última hora por la financiación, y a menudo se llega a un compromiso justo antes de que venza el plazo, o poco después.

Pero Johnson, un legislador poco conocido de Louisiana con escasa experiencia de liderazgo, se enfrenta a un juego delicado equilibrar las exigencias del pequeño pero influyente grupo de republicanos de línea dura que quieren un estricto ajuste fiscal.

La última vez que el Congreso estuvo en una situación como esta fue a finales de septiembre, cuando se sumió en el caos con la destitución sin precedentes de McCarthy. Se espera que la medida sea presentada para votación en el hemiciclo este martes, informaron medios estadounidenses.

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